Criptozoología, entre ciencia y mitología

criptozoología

¿Te imaginas que pudieras encontrarte con los dinosaurios de Jurassic Park? ¿O que la lechuza de Harry Potter te llevara la carta de admisión a la escuela? Pues hay una rama de la ciencia que cree que animales parecidos a esos pueden existir. Bueno, tampoco hay que exagerar, como los que aparecen en Harry Potter a lo mejor no. Pero sí que creen que pueden existir animales que se consideran extinguidos como los dinosaurios o algunos seres considerados mitológicos que aparecen en el folklore de diferentes culturas del mundo.

La ciencia que estudia esos animales e intenta encontrarlos es la llamada criptozoología. Esta rama de la zoología estudia animales de talla mediana o grande no clasificados por la ciencia y cuya existencia puede establecerse en base a pruebas testimoniales, circunstanciales o rastros. Las peculiaridades de los seres a estudiar hace que los criptozoólogos sean considerados una mezcla de antropólogos culturales, expertos en textos antiguos y tradiciones orales. Y hasta hábiles psicólogos especialistas en establecer la veracidad de los testimonios.

Antes de seguir con este tema querría aclarar que aunque una parte de la comunidad científica considera la criptozoología como una ciencia, otra parte considera que no es más que  un conjunto de especulaciones y mitos que no pueden probarse. Aunque es cierto que todas las investigaciones de criptozoología se basan en métodos científicos, no lo es menos que no se ha podido demostrar que los objetos de estudio de esta ciencia realmente existen. Pero algunos expertos apuntan que sí existen hallazgos en criptozoología. Por ejemplo, el calamar gigante -que la criptozoología denominó kraken antes de ser rebautizado por la ciencia- no fue fotografiado ni filmado en vida hasta 2004.

También entre los criptozoólogos hay disparidad de criterios. Así, algunos consideran que los animales exóticos como los llamados big cats deben considerarse parte de la criptozoología. Otros creen que la criptozoología debe únicamente estudiar animales cuya existencia está comprobada más allá de toda duda y se han extinguido, como el tilacino o del lince boreal. En lo que coinciden todos es en considerar parte de esta ciencia a los animales que no se acaban de atener del todo a la biología como el chupacabras o el hombre polilla.criptozoología

Los seres que la criptozoología quiere encontrar y estudiar son llamados críptidos. Animales cuya existencia se basa en testimonios de personas pero también los incluidos en libros o documentos, en evidencias circunstanciales como pinturas rupestres, fotos, esculturas, folklore, sonidos, etc. y en evidencias físicas como trozos de piel, pelos…

Algunos autores mantienen que se debe requerir un tamaño mínimo a un animal para que pueda ser considerado un críptido, por ejemplo que pueda ser visto con los ojos. Otros, que se debe desterrar de entre los críptidos aquellos cuya existencia se establece en lugares donde no se ha descubierto ningún indicio desde hace siglos, como el monstruo del Lago Ness. Estos criptozoólogos consideran que es importante limitar el ámbito de los animales ignorados a aquellos lugares donde es más probable que aún haya animales por descubrir, el corazón de una selva por ejemplo.

Origen de la criptozoología

Las bases de esta ciencia o pseudociencia fueron formuladas en los años 40 y 50 del siglo pasado por el zoólogo Bernard Heuvelmans. Cuando Heuvelmans lee un 03 de enero 1948 en el Saturday Evening Post el artículo “¿Podría haber dinosaurios?” empieza a plantearse realmente la posibilidad de que existan animales que la ciencia aún no ha encontrado.

Heuvelmans decidió a partir de ese momento dedicar su vida a la búsqueda de los animales escondidos. Comenzó a reunir material sobre animales aun no descubiertos, buscó pruebas en fuentes científicas y literarias. Tenía entonces 39 años y llevaba 16 años como zoólogo profesional. En 1955 escribió en el prefacio de su primer libro Tras la pista de los animales desconocidos: “a pesar de ser un zoólogo profesional y de mis títulos universitarios, quiero librar a todas las bestias malditas del gueto en que las hemos encerrado sin razón, y acogerlas en el redil de la zoología…” Las “bestias malditas” a las que se refería, eran “la serpiente de mar, el abominable hombre de las nieves o el monstruo del Lago Ness”.  Lo que ahora conocemos como críptidos.

criptozoología

El término Criptozoología aparece por primera vez en un libro de Lucien Blancou, dedicado a Heuvelmans referido a la ciencia que estudia a los animales solo conocidos por testimonios, piezas anatómicas o fotografías de valor discutible.

 

Los críptidos más famosos

Existen una gran cantidad de animales no clasificados por la ciencia cuya existencia se basa más en indicios que en pruebas reales. A continuación encontrará algunos de los más conocidos.

El Yeti. Este ser habitante del Himalaya se popularizó a raíz de las primeras expediciones que buscaron escalar el Everest desde mediados del siglo XIX. Sería un ser bípedo que camina ligeramente inclinado hacia delante, gigantesco, blanco y peludo. Su aparición va precedida por un silbido agudo.

El Chupacabras nació en Puerto Rico y rápidamente se expandió hacia Centro y Sudamérica. Se la identificó como una criatura bípeda, de entre 1,20 y 1,50 metros de alto, con grandes ojos, púas a lo largo de su espalda y largas garras. El chupacabras era responsable de la muerte del ganado, al cual le succionaba toda la sangre a través de perforaciones en el cuello.

El Mokele-mbembe es un ser anfibio de enormes dimensiones y cuello largo que hace pensar en un dinosaurio saurópodo. Viviría en la región del pantano  Likouala en la República del Congo. Se dice que la criatura no tiene pelo y es de color marrón o gris, con una cola de nueve a cincuenta y cinco pies de longitud. La criatura pasaría la mayor parte de su tiempo en el agua, pero los pigmeos dicen haber visto huellas dejadas en la tierra de una pata con tres garras.

Por su parte el Mothman u Hombre Polilla es un ser parecido a un hombre muy grande con ojos rojos y enormes alas iguales a las de los insectos. Existe una película sobre este críptido protagonizada por Richard Gere.

En una próxima entrada analizaré más a fondo los seres más famosos que la criptozoología estudia.

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