El masaje shiatsu

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Pese a ser de origen japonés el masaje shiatsu se basa en los mismos principios que la Medicina China Tradicional. Al igual que ésta, el masaje shiatsu busca que el cuerpo y la mente estén en equilibrio mediante la estimulación de los canales energéticos o meridianos que recorren el cuerpo humano. Así, uno de sus principales objetivos es que la energía vital o Chi fluya sin obstáculos para ayudar a los procesos naturales de autocuración del organismo. También, al igual que muchas otras terapias orientales como la acupuntura o la moxibustión el masaje shiatsu trata al ser humano en su totalidad, favoreciendo el equilibrio integral del cuerpo y la mente.

Esta terapia manual surgió a principios del XX, de la mano de Tokujiro Namikoshi que desarrolló una técnica de masaje usando la presión de pulgares y palmas de las manos para tratar la artritis reumatoide que padecía su madre. El shiatsu fue reconocido por el gobierno japonés en 1955, en el libro de texto “Teoría y Práctica del Shiatsu” publicado por el Ministerio de Bienestar (actual Ministerio de Salud) en 1957.

En él se recoge se define el shiatsu como el uso de los dedos y la palma de las manos para aplicar presión en secciones determinadas del cuerpo, con el propósito de corregir desequilibrios y así mantener y promover la salud. También es un método de contribución para la sanación de enfermedades específicas. El terapeuta de shiatsu debe aplicar el masaje a través del diagnóstico y terapia combinados. Esta habilidad consiste en detectar irregularidades en la salud del cuerpo tales como rigidez o abultamiento a través y sanar estos problemas usando solo las manos.

Así, el masaje shiatsu usa la presión de las palmas de las manos y los pulgares, con una intensidad de moderada a suave, para masajear la zona afectada por el dolor. Aunque es con las manos con lo que se dan principalmente los masajes shiatsu, pueden utilizarse codos y rodillas también. Puede, además, apoyarse en técnicas de amasamiento, estiramiento y movilización, pero en menor grado.

Los puntos donde se aplica la presión coinciden con los puntos de acupuntura que están situados a lo largo de los canales energéticos del cuerpo. Con la ayuda del shiatsu la energía vital fluye por estos canales, llamados también meridianos, sin bloqueos. La esencia de este masaje también radica en conseguir que el paciente mantenga cuerpo en una posición correcta y sea consciente de su respiración.

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Con todo ello se consigue que la energía circule de forma natural logrando así la perfecta armonía entre cuerpo, mente y espíritu. 

El shiatsu mejora el estado general del organismo puesto que es relajante, libera de tensiones y rebaja el estrés. Pero además, activa la circulación sanguínea, tonifica la musculatura, evita la retención de líquidos por lo que favorece el drenaje linfático y la eliminación de toxinas. Cada vez se utiliza en más terapias de rehabilitación pues combate los dolores musculares, lumbalgias y la ciática. Es eficaz en el tratamiento de la ansiedad, el insomnio, el estrés o la depresión. Alivia las migrañas, las cefaleas y la fatiga crónica.

Pero el masaje shiatsu trabaja también a un nivel más profundo, va más allá del cuerpo físico. Tiene un efecto directo en las funciones metabólicas del cuerpo y en el estado emocional y mental de la persona. Esta técnica de masaje ayuda a unificar los distintos planos del ser, aumenta el nivel de consciencia lo que ayuda al paciente a sentir más y mejor su cuerpo y a conectar con los propios sentimientos y necesidades más profundas.

Estilos de masaje shiatsu

Pese a que haya diferentes clases de masaje shiatsu, todas se basan en la aplicación de presión sobre los meridianos que recorren el cuerpo. Y en movilizar la energía a través del trabajo físico sobre la musculatura y articulaciones, consiguiendo mayor flexibilidad y rotación. La diferencia se encuentra en la fuerza con la que se hace presión y con qué parte se hace. Así, el masaje shiatsu original o japonés utiliza una presión más profunda, algo más brusca usando pulgares y palmas de las manos y realizando manipulaciones horizontales.

La otra modalidad de masaje shiatsu más popular se conoce como shiatsu zen o estilo Matsunaga. Es un masaje más suave que combina masaje de presión con pulgares y palmas con movilizaciones y estiramientos. Además introduce el uso de la mano completa en el masaje junto con los antebrazos, las rodillas e incluso el pie. El Shiatsu Zen es útil para diagnosticar enfermedades a través del abdomen o hara, donde están representados los meridianos del cuerpo. El terapeuta busca el meridiano más vacío y el más lleno para trabajar con ambos hasta equilibrar el cuerpo.

shiatsuQué dice la ciencia

Como suele suceder con cualquier terapia alternativa que contempla al paciente de un modo holístico, la propia naturaleza del shiatsu, choca con el método científico y su manera de evaluar el uso y resultado de cualquier terapia. Por ello, no existe consenso entre la comunidad científica acerca de la evidencia objetiva sobre el efecto del shiatsu en la salud. Es decir, no todos los médicos consideran el shiatsu como una terapia eficaz. Sin embargo, sí existen expertos que defienden su uso y estudios que demuestran su eficacia.

Por ejemplo, un estudio europeo de 2007 llamado La Experiencia y los Efectos del Shiatsu coordinado por Andrew Long, de la Universidad de Leeds, reconoce los beneficios del shiatsu en el tratamiento de distintas dolencias y aboga por su inclusión en los sistemas de salud pública.

La Universidad Thames Valley y la Shiatsu Society UK, realizaron una revisión exhaustiva a gran escala de los datos existentes sobre shiatsu que reveló una relación entre síntomas y mejoría. Como conclusión propusieron una serie de indicaciones para mejorar la eficacia del shiatsu como tratamiento médico. El informe Collins, adoptado por el Parlamento Europeo en 1997, incluye el shiatsu como una de las ocho disciplinas que se recomienda regular como terapia alternativa. Por su parte la  organización Cancer Research UK la recomienda como terapia complementaria para personas con cáncer y otras dolencias.

Contraindicaciones

El shiatsu es una técnica de masaje suave y poco agresiva, por lo que tiene menos contraindicaciones que otras terapias. Sin embargo hay casos en los que es mejor no recurrir a este masaje. Se recomienda que las mujeres embarazadas de más de tres meses no usen shiatsu. Al igual que las personas con una fractura reciente, una infección en la piel o con varices. Si sufres fiebre o epilepsia tampoco es recomendable que uses el shiatsu.

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