La kinesiología y sus aplicaciones

kinesiología

De entre todas las terapias alternativas, la kinesiología es la que más aceptación tiene en el campo de la medicina tradicional. Tanto es así que en muchos países la kinesiología se estudia en las universidades públicas como una especialidad más a la altura de la medicina deportiva o la fisioterapia. Y es que los conocimientos kinesiológicos pueden aplicarse a través de la quiropráctica, la fisioterapia, la ergonomía y el acondicionamiento físico, entre otras terapias.

La kinesiología nació de la mano del Dr. Goodheat que, en los años 60 del siglo pasado, descubrió la interacción de los músculos con los órganos y meridianos del cuerpo y su reacción ante factores estresantes. Así, a partir del estudio del movimiento corporal y la reacción de los músculos ante un factor estresante o de sobrecarga la kinesiología puede detectar y corregir desequilibrios corporales. Esta terapia trata principalmente músculos y puntos de acupuntura (que coinciden con los meridianos o nadis del organismo) para equilibrar los órganos que se corresponden con esos músculos. El kinesiólogo, a través de la manipulación de la zona afectada, actúa sobre el sistema nervioso para que mande información al sistema locomotor, circulatorio, aparato respiratorio o sistemas digestivos y de drenaje, dependiendo de dónde se halle el desequilibrio.

La kinesiología se utiliza para combatir enfermedades que provocan dolencias de tipo muscular y estrés. Además, es fundamental para el análisis y el tratamiento de problemas relacionados con lesiones musculares localizadas en el sistema neuromuscular esquelético. La kinesiología también se utiliza para desarrollar estilos de vida saludables y prevenir la aparición de problemas de movilidad o dolencias asociadas a las malas posturas o al sedentarismo. En el tratamiento de estos trastornos la kinesiología se sirve de muchos agentes terapéuticos como la fitoterapia, la oligoterapia, la dietética, las flores de bach, etc.

Una vez determinado el trastorno que afecta al organismo, el kinesiólogo emplea diversos procedimientos terapéuticos para solucionarlo, desbloqueando las zonas problemáticas, reduciendo el estrés, favoreciendo la circulación de la sangre y la oxigenación de las áreas comprimidas, etcétera.

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Muchas veces el especialista se sirve de tratamientos como la aplicación de frío o calor en la zona tratada, sesiones de acupuntura combinada, ultrasonidos, o electroestimulación, para aumentar los beneficios de la terapia. 

La kinesiología, como ya he comentado, ayuda a rebajar los niveles de estrés y ansiedad y a  mejorar el tono muscular. Pero además potencia la coordinación entre diferentes grupos musculares, aumenta su oxigenación y acorta el tiempo de convalecencia tras una lesión muscular. También mejora la motricidad, la lateralidad y la postura corporal. La kinesiología puede resultar un suave analgésico, ya que reduce o elimina dolores y tensiones leves localizadas en cualquier parte del cuerpo. La falta de energía y el abatimiento también se pueden combatir con esta terapia. Al igual que los conflictos de personalidad y algunos problemas en el aprendizaje y la comprensión. Con la kinesiología se reducen las dificultades para aprender cuando son fruto de la falta de concentración y de memoria.

Pese a que muchas personas creen que kinesiología y fisioterapia son terapias equivalentes, existen unas claras diferencias. Así el kinesiólogo evalúa las molestias que se producen en un músculo al realizar cierto movimiento de acuerdo a la anatomía, la fisiología y la biomecánica. El fisioterapeuta, por su parte, sólo aplica una técnica terapéutica para revertir el problema identificado. Para entendernos, la kinesiología detecta el problema en el músculo y puede intervenir en su recuperación mediante la aplicación de técnicas de naturaleza física. El fisioterapeuta sólo puede aplicar técnicas para la rehabilitación pero no para la detección del problema.

El Test Muscular

El cuerpo humano está expresando constantemente de una manera externa lo que le sucede internamente y para analizarlo la kinesiología se sirve del Test Muscular que proporciona información de lo que el cuerpo hace, quiere o necesita. Con este test se puede identificar en qué zona del cuerpo se encuentra el problema y qué es lo que lo provoca. Como los músculos están relacionados con distintos órganos y funciones del cuerpo, cuando su respuesta no es adecuada será porque el sistema que los alimenta –nervioso, sanguíneo, linfático…– está bloqueado o sufre estrés. Por lo tanto, el Test Muscular es una herramienta que utiliza la kinesiología para comprender y comunicarse con el cuerpo humano.

kinesiologíaKinesiología holística y Kinesiología aplicada

Kinesiología holística y kinesiología aplicada comparten muchos principios básicos como considerar el cuerpo humano como un todo en el que todas las partes están intercomunicadas. O basar su diagnóstico en un testeo de los músculos y en la observación del cuerpo al aplicar un estímulo. Pese a ello tienen también algunas diferencias.

Por su parte, la kinesiología holística utiliza el llamado test del AR (Test Arm Reflex) o prueba del reflejo de la longitud del brazo desarrollado por el osteópata belga Raphael Van Assche. En esta prueba se evalúa cómo reacciona un brazo extendido cuando se le aplica un estímulo o agente externo. Así el brazo puede encogerse, quedarse igual o estirarse dependiendo de cuál sea y dónde se localice la dolencia a tratar. Con esta prueba se consigue, al igual que con el test muscular obtener información de los desequilibrios del cuerpo físico, energético, estructural y emocional. A través de la prueba del AR también se determina el mejor tratamiento para el paciente  que podría ser terapia manual, una intervención a el nivel psicoemocional, metabólico o energético.

Contraindicaciones de la kinesiología

La kinesiología es una terapia bastante segura, siempre y cuando se utilice de forma responsable. Para ello lo más recomendable es ponerse en manos de un especialista cualificado. Éste realizará un análisis previo al paciente para descartar posibles contraindicaciones y determinar la mejor manera de aplicar esta terapia.

También es cierto que las personas con infecciones agudas, cardiopatías descompensadas, cáncer, mujeres embarazadas  deben abstenerse de usar la kinesiología.

Si no estás seguro de si la kinesiología es para ti o tienes alguna dolencia incompatible con esta terapia, consulta a tu médico de cabecera, es el que mejor puede aconsejarte. Y sobre todo, recuerda que ninguna terapia alternativa sustituye al tratamiento recetado por un doctor, sólo lo potencia y complementa .

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