Las posesiones demoniacas

posesiones demoniacas

Seguro que alguna vez has oído hablar de las posesiones demoniacas. Tal vez no en tu entorno pero sí a través del cine y la televisión. Poltergeist, Fallen o Posesión Infernal son solo algunos ejemplos de las muchas películas que hablan de este tema. Pero qué hay de realidad en el fenómeno de las posesiones. Existen de verdad o son sólo manifestaciones de enfermedades mentales. Intentaré dar respuesta a esta pregunta analizando las dos posturas. Deberás ser tú mismo el que decidas si son reales o no.

No todas las posesiones son demoniacas. Algunas, estás provocadas por dioses, almas de personas fallecidas o el Espíritu Santo. Se cree que algunos espíritus posesores son almas de muertos que no se han percatado de su situación y que tratan de reintroducirse en un cuerpo. Estos espíritus se marchan voluntariamente una vez que entienden su situación y se les invita a marcharse. En otros casos, las posesiones pueden ser la obra de espíritus que intentan comunicar un mensaje o una advertencia. En ambos casos la víctima puede experimentar fuertes dolores de cabeza, desórdenes del sueño y fenómenos como luces extrañas, ruidos que nadie más oye y voces en su cabeza.

A lo largo de la historia multitud de culturas y civilizaciones han creído en la existencia de espíritus malignos capaces de invadir el cuerpo de un ser humano y controlarlo. Espíritus que pueden apropiarse del cuerpo, la mente y el alma de una persona y usarlo para su propio beneficio. Las referencias más antiguas de posesiones demoníacas datan de la civilización sumeria, que creía que muchas enfermedades estaban causadas por demonios de la enfermedad. La posesión más temida y maligna para la religión judaica es la atribuida a un dybbuk, un alma condenada que se introduce en el cuerpo de la persona y provoca un comportamiento abominable, además de una gran angustia mental y espiritual. En la actualidad la Santería y otras religiones animistas cree en las posesiones aunque no tienen por qué ser demoniacas.

También los cristianos creen en las posesiones demoniacas. Según la Iglesia Católica el diablo puede introducirse en el cuerpo de un ser vivo y apropiarse de él hasta destruirlo. El diablo es el demonio gobierna a todos los demás y que les permite introducirse en seres humanos para desobedecer la voluntad de Dios. Los demonios sirven a las órdenes del diablo interviniendo en la vida de las personas para llevarlas a la condenación eterna. Así los demonios se introducen en el cuerpo de la víctima y controlan su cuerpo con gran violencia, provocando graves daños físicos y mentales en la persona. Llegan incluso a provocar la muerte del individuo, no sin antes causarle profundos sufrimientos. posesiones demoníacas

Según expertos en exorcismos y posesiones demoniacas, sólo las posesiones leves pueden ser detectadas a simple vista. Una posesión leve viene acompañada de un comportamiento extraño como excesiva agresividad si la víctima es una persona usualmente dócil, risa histérica, hablar incoherente etc. Las personas dejan de actuar normalmente y se convierten de la noche a la mañana en seres moralmente depravados y malignos. Las posesiones más graves son difíciles de detectar ya que los demonios superiores en jerarquía son mucho más sutiles y no dejan en la víctima señales físicas de la posesión por lo que es más difícil detectarlas.

Fases de una posesión

La primera etapa de una posesión demoniaca recibe el nombre de manifestación. En ella el demonio penetra en el cuerpo de la víctima, puede ser invitada inconscientemente por la persona o bien sin permiso alguno. Normalmente los demonios se sienten atraídos por personas de mente débil o baja autoestima. En la siguiente fase, llamada infestación, el demonio empieza a usar a su víctima. Para ser aceptada por esta, puede presentarse como el espíritu de un ser querido o incluso un ángel. Se gana su confianza, empieza a dirigir sus acciones y toma el control total de su cuerpo y mente. Algunos signos de infestación demoníaca son la aparición sombras que se mueven sin explicación, sonidos que resuenan o líquidos que se filtran a través del suelo o las paredes.

La infestación viene siempre acompañada por la fase de opresión. En esta, el demonio daña a la víctima psicológica y físicamente para que renuncie o a la voluntad de vivir llevándola al suicidio para poder quedarse con su alma. En este momento la persona se halla poseída completamente. El demonio tiene el control sobre los pensamientos, las emociones y la conducta de la víctima. Cuando la posesión está completa la víctima oye extrañas voces amenazantes, ve imágenes inexistentes y cree que son realidad situaciones que jamás han ocurrido. El propósito de las posesiones demoniacas es hacer el mayor daño posible tanto al entorno de la víctima como a ella misma. Y, por supuesto, que la víctima muera con el mayor dolor y sufrimiento posible. Así el Diablo poseerá su alma para toda la eternidad.

 posesiones demoníacasQué dice la ciencia acerca de las posesiones demoniacas

No puede decirse que creer en posesiones demoniacas sea cosa de personas con poca instrucción o muy crédulas teniendo en cuenta que los estudiosos y expertos de la Iglesia Católica creen en su existencia.

Aún así, la comunidad científica no cree que estas posesiones sean reales. Muchas de las posesiones ocurridas en el pasado han sido falsamente atribuidas al demonio. Pero eran enfermedades que el hombre no comprendía y que, por los síntomas que presentaban,  cambiaban a la persona que las padecía. Tumores en el cerebro, rabia o epilepsia son enfermedades que han sido consideradas posesiones demoniacas. Hasta que la ciencia ha avanzado y ha hallado su cura o una explicación racional.

En la actualidad, la ciencia considera que las posesiones demoniacas son solo trastornos mentales que provocan alteraciones en el individuo. La mayoría de los síntomas asociados a una posesión pueden también ser síntomas de trastornos psíquicos y neurológicos como la histeria, los trastornos disociativos o la esquizofrenia. Una persona que cree estar poseída posiblemente padezca un trastorno disociativo llamado de personalidad múltiple o demoniopatía.

El trastorno mental que con más frecuencia se relaciona con posesiones diabólicas es la esquizofrenia. Esta enfermedad es un tipo de psicosis que causa alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. El esquizofrénico tiene dificultades para mantener conductas ordenadas y disfunción social. La presencia de delirios, ideas extrañas y voces internas que dicen al enfermo lo que debe hacer pueden hacer creer que esa persona está poseída por el demonio. Pero con la medicación adecuada, el enfermo mejorará notablemente. Tanto como para llevar una vida normal aunque no llegue a curarse nunca.

Como ves hay diferentes opiniones acerca de las posesiones demoníacas. Unas movidas por la razón y otras por la fe. ¿A ti cuál te parece más acertada.

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