El Libro de los Sueños

Libro de los Sueños

Desde siempre el hombre ha sentido interés por saber qué significan los sueños. No es algo que sólo se nos haya ocurrido a nosotros. Si no que a lo largo de la historia todas las culturas han experimentado la misma curiosidad. Uno de los pueblos que más importancia le dieron los sueños fue el egipcio.

Los egipcios pensaban que los sueños podían interpretarse y que los dioses se comunicaban con los hombres gracias a ellos. Además, los sueños podían advertir de sucesos futuros por lo que interpretando los sueños podrían estar prevenidos. Lo sueños debían ser interpretados por sacerdotes que consultaban textos específicos donde se indicaba su significado. El más famoso de estos textos es el conocido como libro de los sueños o papiro de Chester Beatty III.

En el Egipto faraónico los sueños se consideraban una puerta hacia otra dimensión; un enlace entre el mundo de los vivos y el de los muertos. En caso de duda, muchos egipcios acudían a los templos del dios Thot,  de Ptah o de Serapis  para recibir indicaciones de lo que debían hacer a través de los sueños. En esa época los sueños también fueron utilizados como una herramienta política. Los faraones se hacían retratar interactuando con los dioses en sueños. Así legitimaban su autoridad como únicos seres capaces de tratar con dioses. El caso más célebre quizá sea el de Tutmosis IV narrado en la Estela del Sueño. En esta se cuenta como Amón Ra vaticina el porvenir del faraón, lo aconseja y lo ayuda en sus campañas guerreras.

El dios Anubis era considerado el patrón de los sueños, pues estos eran la conexión entre los vivos y los muertos. Anubis era un guía de almas, protector de los viajes más allá del cuerpo hechos una vez muertos o soñando.

Por su parte, las pesadillas, como todo lo malo, se asociaban a Seth, dios patrón de demonios y enemigos nocturnos. Existe un importante número de hechizos, fórmulas y amuletos para repeler las pesadillas plasmados sobre materiales perecederos. Y es que no era recomendable hablar de esos males, pues la palabra les otorgaba la existencia y perpetuidad entre los vivos. Las narraciones de buenos sueños, en cambio, se tallaban sobre material resistente para durar eternamente.

Contra estas pesadillas se ejecutaban purificaciones con sustancias aromáticas, se encendía fuego para alejar la oscuridad o se recurría directamente a los dioses, a Anubis o bien al dios Bes.Libro de los Sueños

Para los egipcios los sueños podían ser de tres clases. Sueños piadosos en los cuales los dioses pedían que el soñante realizara algún acto. Sueños reveladores en los que el dios personal del soñante le trasmitía algún mensaje importante. Y los sueños informativos en los que el soñante recibía alguna información. Por ejemplo, la mejor zona para edificar una construcción.

El Libro de los Sueños

Hoy en día muchos terapeutas recomiendan escribir un libro de los sueños. Este simplemente es un cuaderno en el que el soñante recoge todos los detalles de los sueños que tiene y cómo se siente al despertar. Estos libros ayudan al terapeuta a la hora de establecer qué trastorno del sueño tiene un paciente. En el Antiguo Egipto un libro de los sueños era algo totalmente distinto. Este libro, mejor dicho, este papiro solía recoger los sueños más comunes que se podían tener y su significado. El libro de los sueños era usado por los sacerdotes para interpretar los sueños de la gente y poderles explicar su significado.

El documento de codificación onírica más antiguo que se conserva es un papiro del año 1275 adC. Se cree que fue escrito durante el reinado de Ramsés II. Este papiro, es conocido como Libro de los Sueños o papiro de Chester Beatty III. Se encontró en la aldea de Deir el-Medina donde vivían los trabajadores que construían el Valle de los Reyes. Fue propiedad de un escriba real llamado Qenherjopshef y fue heredado por sus descendientes durante generaciones. Está escrito en escritura hierática por lo que tras el descubrimiento de la Piedra de Rosetta fue fácil descodificarlo.

Qué recoge el Libro de los Sueños

En el Libro de los Sueños se consignaron multitud de sueños explicados y calificados como buenos o malos. Cada página del papiro empieza con una columna vertical de signos hieráticos que se traduce como Si un hombre se ve a sí mismo en un sueño. En cada línea horizontal que sigue, se describe un sueño, y se proporciona el diagnóstico “bueno” o “malo”, así como la interpretación. Aparecen primero todos los sueños buenos y después los malos. Todo el Libro de los Sueños está escrito con tinta negra salvo la palabra “malo” que indica que un sueño es negativo, que está escrito en rojo “el color del mal presagio”.

libro de los sueñosLos sueños recogidos en este papiro suelen ser sueños comunes a cualquier persona. Tratan de temas cotidianos como ver cosas en sueños, comer o beber algo, copular o relacionados con los difuntos.

Sueños del Papiro de los Sueños

Por ejemplo el Libro de los Sueños dice que si te ves a ti mismo en un sueño bebiendo cerveza significa que te llegará la felicidad, por lo que es un sueño bueno. Sin embargo, si bebes cerveza caliente es un sueño malo y te llegará el sufrimiento. Sumergirse en las aguas de un río en un sueño te absolvería de los males y comer un huevo te hará pobre. Si estás serrando madera en tu sueño, ya no tendrás que vértelas con tus enemigos, pues significa que éstos habrán fallecido. Y si se te caen los dientes, los que posiblemente no te verán serán ellos a ti, pues habrá una muerte en tu entorno

Exactamente el Libro de los Sueños recoge los sueños siempre de esta manera: “Si un hombre se ve a sí mismo en un sueño mirando hacia una ventana, bueno; significa la escucha de su llanto”. “Si un hombre se ve a sí mismo en un sueño con su cama en llamas, malo; significa que está alejando a su mujer.”

Para contrarrestar los sueños negativos aparecen unas fórmulas para protegerse de ellos. Si no funcionaban y el sueño se repetía, el soñante debía dirigirse al templo y consultar con los sacerdotes.

Así se ve que en el Antiguo Egipto se tomaban muy en serio la interpretación de los sueños. Y es que los sueños son muy importantes para el funcionamiento del organismo. Pueden cumplir funciones reorganizadoras, reparadoras, premonitorias., etc.  sin las cuales el cuerpo humano no podría vivir mucho tiempo.