Macriobiótica y alimentación

macrobiótica

Casi siempre que se habla de macrobiótica se hace referencia únicamente a su dieta. Pero lo cierto es que la macrobiótica es mucho más. Es un sistema filosófico que se basa en el antiguo principio único oriental. La macrobiótica defiende que para llevar una vida sana física y emocionalmente hay que vivir siguiendo las leyes de la naturaleza que se rigen por el equilibrio del yin y el yang.

Este principio taoísta defiende que existen dos fuerzas opuestas y complementarias en todas las cosas. El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración. Lo que la macrobiótica intenta es actualizar esta creencia que es la base de la ciencia y la filosofía de Oriente.  Esta filosofía se sintetiza en un estilo de vida que ayuda a desarrollar el potencial humano y a dejarse guiar por las leyes de la naturaleza en todos los aspectos de la vida.

El término macrobiótica (del griego μακρός, largo y βίος, vida) aparece por primera vez en el libro La macrobiótica, el arte de prolongar la vida escrito por Christoph Von Hufeland médico personal de Goethe. En él se prescriben recomendaciones muy semejantes a las de la macrobiótica moderna. Pero lo que hoy en día se conoce como macrobiótica fue enunciado por Sagen Ishisuka, médico japonés, a finales del s. XIX. Para Ishizuka todos los problemas de salud, personales y sociales, tienen su origen una mala nutrición, sobre todo en el desequilibrio entre sodio-potasio en el organismo. Cualquier problema puede corregirse adoptando una práctica alimenticia apropiada para la constitución biológica humana, que debería basarse en la ingestión de cereales integrales y verduras como alimentos principales.

El principal discípulo de Ishizuka, George Ohsawa (1893-1966), introdujo la macrobiótica en Occidente basando sus enseñanzas en que el desarrollo global del hombre (tanto físico, como mental y espiritual) debe obtenerse de una manera natural y equilibrada. Para ello el hombre debe comer según las leyes de la naturaleza ya que así el organismo se armoniza y reencuentra la salud. Esta mejora en la salud vuelve al hombre más certero en sus juicios. Puede percibir la realidad de una manera más precisa lo que le lleva a comprender y resolver los problemas concretos de la existencia de manera eficaz.

La dieta macrobióticamacrobiótica

La macrobiótica concibe la cocina como una herramienta para alcanzar la felicidad. Para ello adapta la alimentación a los factores naturales que influyen en cada uno de nosotros. Factores como el lugar dónde se vive, las diferentes estaciones del año, la edad o las circunstancias personales. Para ello la macrobiótica da preferencia a alimentos de temporada y del entorno, cultivados y procesados de forma tradicional. Creando una dieta equilibrada, sencilla y satisfactoria a nivel físico y emocional.

Alimentos Yin y Yang

Como ya he comentado, la filosofía macrobiótica se basa en el principio del equilibrio entre contrarios que también aplica a la comida. Así, según esta corriente de pensamiento existen alimentos yin y yang que deben estar equilibrados dentro de la dieta para lograr bienestar físico y mental. Los alimentos yin son alimentos alcalinos y totalmente naturales como el azúcar, la fruta, la miel o el alcohol. Los alimentos yang son alimentos ácidos como los alimentos procesados, la carne roja, las aves, la sal y el café entre otros.

Siguiendo esta teoría, los mejores alimentos serán siempre los que estén más equilibrados en cada momento del año, pues su energía pasará a quien los come. También la forma de cocinar debe ser diferente según la estación respetando lo que sea más natural en cada momento. Así, las comidas veraniegas deben ser frescas, las invernales calientes. En primavera los salteados son los platos más recomendados puede debe moverse la energía dormida durante el invierno. Y en otoño empezar con platos templados como las cremas de verduras para preparar el cuerpo para el frío invernal.

Pautas de la dieta macrobiótica

El hombre, pese a ser omnívoro, recibe más beneficios de los alimentos vegetales sobre todo de los cereales y verduras. Por lo que estos deben ser la base de la dieta. Además lo que comas debe adaptarse al clima y al lugar en el que vives. Si lo piensas tiene sentido, si estás en un clima gélido una ensalada no te va a hacer sentir bien, te sentirás mejor si te tomas una sopa caliente o unas lentejas estofadas.macrobiótica

La dieta macrobiótica se basa sobre todo en la ingesta de cereales integrales, verduras, legumbres, algas y sopas. Pese a ello, patatas, berenjenas, pimientos, calabacines y tomates deben tomarse con mesura. Se considera que estos alimentos son yin extremos y contienen solanina, un alcaloide que afecta a la absorción de calcio. En cuanto a las proteínas animales, esta dieta recomienda comer pescado blanco un par de veces a la semana y ocasionalmente pollo y pavo. También se limita el consumo de huevos a uno cada diez días. La fruta puede comerse seca, cocida o fresca siempre que no haya sido tratada con fertilizantes. Y, sobre todo, evitar la ingesta de alimentos procesados o que lleven aditivos químicos.

Para cocinar debe usarse sólo aceite vegetal o agua y para condimentar sólo sal. Las especias no están permitidas. Para que los alimentos se digieran bien es necesario comer en horarios regulares, masticar bien, bebiendo después de las comidas y en pequeños sorbos. Las bebidas más recomendables son el té, el café de cereales y el agua.

¿Es recomendable la dieta macrobiótica?

A la hora de decidirse por adaptar una dieta es recomendable conocer los efectos que puede tener sobre el organismo. Y aunque una alimentación basada en cereales, verduras y la restricción de alimentos procesados y carnes rojas puede ser beneficiosa para el organismo, una dieta macrobiótica estricta puede provocar déficits de vitamina B12, calcio, hierro y zinc.

Diferentes estudios revelan que la dieta macrobiótica es una de las más seguidas por personas enfermas de cáncer porque se supone que ayuda a curarlo o al menos contribuye a su curación. Desgraciadamente no existe ninguna prueba científica de que eso sea así. Pero sí existen evidencias científicas de que sustituir un tratamiento médico vital para el enfermo por una dieta macrobiótica conduce a un final catastrófico. Así sucedió con Steve Jobs, fundador de Apple.

Como siempre te digo, antes de tomar una decisión que afecte a tu salud consulta a tu médico o a algún experto. Tu bienestar es lo más importante y es mejor no jugar con él.