Parasomnias ¿qué son?

parasomnias

Últimamente en varios medios de comunicación han aparecido publicados estudios y reportajes acerca de las parasomnias, por ello me ha parecido una buena escribir este artículo para intentar aclarar qué son realmente las parasomnias, a qué se deben y a quién afectan.

El término parasomnia se refiere a los trastornos de la conducta que se dan durante el sueño. Es decir, a los comportamientos anómalos que ocurren cuando una persona está dormida y que afectan al cuerpo físico. No hay que confundirlas con las disomnias que son los trastornos que afectan a la regulación del sueño o a los ritmos circadianos, como el insomnio o el exceso de sueño.

Todas las parasomnias se caracterizan por desarrollarse en la primera parte de la noche, se dan más en niños y jóvenes, aunque pueden mantenerse durante toda la vida, no suelen tener consecuencias graves, pueden aparecer más de una parasomnia a la vez y se cree que tienen un origen genético. La mayoría se producen en la fase de sueño no REM (o MOR por las siglas en español), pero también existen trastornos del sueño asociadas a la fase REM.

La mayoría de las parasomnias no se recuerdan al despertar por lo que el diagnóstico debe realizarse a partir de los testimonios de lo familiares o personas que duermen con el enfermo.

Las parasomnias pueden afectar al despertar como es el caso de los terrores nocturnos o el sonambulismo; a la transición entre el sueño y la vigilia como la somniloquia (hablar en sueños) o los calambres nocturnos en las piernas y a la fase REM como las pesadillas o la parálisis del sueño. Algunos de estos trastornos no se relacionan con un momento especial del sueño, es decir, pueden producirse en cualquier momento, como en el caso del bruxismo y la enuresis nocturna.

parasomniasEl tratamiento recomendado dependerá del tipo de parasomnia de que se trate. Algunas no requieren intervención médica y para otras no existe todavía ningún tratamiento. Lo que sí es cierto es que en los últimos años se están desarrollando numerosas terapias psicológicas y conductuales para el tratamiento de las pesadillas y otras alteraciones del sueño.

Este tipo de terapias tratan de ayudar al paciente a enfrentarse con su problema. De modo que, a medida que el paciente va superando el estrés o la situación que está detrás del problema, la calidad de su sueño mejora. Las intervenciones cognitivas, por ejemplo, disminuyen la tensión provocada por el insomnio y disminuyen la ansiedad, lo que reduciría el número de pesadillas o la enuresis.

Algunas parasomnias se tratan con fármacos como las benzodiazepinas y antidepresivos, pero estas sustancias no resultan eficaces, por ejemplo, en el tratamiento del sonambulismo.

Parasomnias más comunes

Sonambulismo: Es uno de los trastornos del sueño más conocido. Esta parasomnia suele desarrollarse en el primer tercio de la noche y en ella, el durmiente puede realizar acciones que normalmente se realizan despierto como sentarse en la cama, desplazarse por la habitación y fuera de ella o acciones más complicadas como esconderse o intentar salir a la calle. El sonámbulo no suele responder a estímulos externos por lo que es difícil que obedezcan una orden o despertarlos. De todas maneras es mejor no despertar a un sonámbulo pues se sentirá confundido y alarmado, lo mejor es acompañarlo a la cama. Al día siguiente no recordarán nada. Al igual que el resto de las parasomnias el sonambulismo es frecuente en la infancia y tiende a desaparecer en la adolescencia, aunque puede observarse en adultos entre 18 a 35 años. No se conoce un tratamiento definitivo para que desaparezca pero es  recomendable adoptar medidas de precaución para evitar accidentes, así como evitar objetos peligrosos en la habitación y cerrar puertas y ventanas. En los casos severos se suele prescribir medicación.

parasomniasTerrores nocturnos: Esta parasomnia consiste en la aparición de despertares bruscos acompañados de gritos y llantos de angustia. Se suelen producir durante la primera parte de la noche y duran entre 1 y 10 minutos. Los pacientes que sufren terrores nocturnos se despiertan con sensación de miedo y muy agitados, normalmente cuando empieza el terror nocturno, se sientan bruscamente en la cama y gritan o lloran mostrando una expresión facial de terror acompañada de manifestaciones de terror, taquicardia, sudoración y enrojecimiento. Mientras dura el episodio es muy difícil despertarlos o calmarlos. Si se despiertan, no recuerdan nada de lo que les ha pasado o como mucho imágenes aisladas. En ese caso se muestran confusos y desorientados durante unos minutos y describen una vaga sensación de terror.

Además de en bebés y niños, los terrores nocturnos afectan a personas con trastorno por estrés postraumático y con trastorno de ansiedad generalizada. Cuando esta parasomnia es muy recurrente la persona afectada puede presentar trastornos de la personalidad, sobre todo especial trastorno dependiente y trastorno límite de la personalidad. Además los terrores nocturnos provocan un deterioro en la calidad de vida del que los sufre ya que suele provocar problemas en el aspecto social, laboral o en otras áreas importantes de la vida del paciente.

Somniloquia: Es una de las parasomnias más conocidas y benignas. Este trastorno consiste en que las personas hablan mientras duermen.  Aunque son más frecuentes los casos en la infancia, hay adultos que mantienen este trastorno toda la vida. Los afectados pueden desde murmurar palabras ininteligibles hasta hilar discursos completos. Como la mayoría de las parasomnias, este trastorno parece tener un origen genético. La somniloquia no representa ningún problema para la salud  aunque sí puede convertirse en una molestia para quienes comparten habitación con los que hablan en sueños.

Como habéis podido comprobar existen muchas parasomias que afectan al ser humano aunque la mayoría de ellas no causan más que pequeñas molestias.