Pesadillas ¿Qué son?

pesadillas

Cómo enfrentarse a las pesadillas

Una de las causas más comunes que provocan una mala noche e incluso insomnio son las pesadillas. Este tipo de sueños suelen interrumpir el plácido discurrir de la noche y mantienen a quienes la sufren en un duermevela muchas veces terrorífico. Tener pesadillas es normal, pero tenerlas frecuentemente puede ser una señal de que se está estresado o bajo presión

Las pesadillas son sueños perturbadores que hacen que el que sueña se despierte ansioso y asustado. Además suelen ser experiencias tan realistas que llevan al soñante a enfrentarse a sus peores miedos de los que no puede escapar hasta que despierte.

Las pesadillas pueden responder a situaciones y traumas reales o porque se ignora o no se quiere aceptar una situación particular de la vida. Así podrían considerarse una llamada de atención de nuestro subconsciente sobre una situación o problema que se ha evitado resolver.

Por lo tanto, las pesadillas tienen un propósito importante en mostrar lo qué inquieta a la persona desde dentro de ella a niveles más profundos. Discutir, analizar, y comprender las pesadillas puede conducir a la solución de algún problema, conflicto interno o dificultad personal.

Este tipo de sueños suelen aparecer cuando el soñante se encuentra en la fase de sueño más profunda, momento en que se experimentan los sueños como una vivencia real que es capaz de acelerar el corazón y alterar los nervios.

Para analizar qué es lo que nos quieren decir las pesadillas que sufrimos es importante distanciarse del contenido emocional de la pesadilla y analizarla desde una perspectiva objetiva. Las emociones perturbadoras que nos provocan las pesadillas pueden estar motivados por un intento de subconsciente para que no se profundice en el sentido que puedan tener. Sin embargo, merece la pena intentarlo para comprender el por qué de esos sueños tan oscuros.

No existe un motivo concreto por el cual aparecen las pesadillas o terrores nocturnos, sin embargo es cierto que ciepesadillasrtas situaciones las favorecen. Se suelen sufrir más pesadillas en momentos de estrés laboral o familiar, de problemas emocionales, como la depresión o de cansancio y agotamiento. También presenciar una catástrofe o una desgracia contribuye al desarrollo de las pesadillas al igual que los problemas interpersonales como enfados o peleas.

Partiendo de la base de que las pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y no es frecuente que se mantengan durante mucho tiempo, será necesario durante ese periodo mantener una higiene del sueño que nos permita retomar el ritmo que teníamos cuando dormíamos bien. Es necesario seguir unas pequeñas pautas de conducta para ayudar a nuestro organismo a conciliar el sueño sin la aparición de las temidas pesadillas.

 Para ello es importante:

Acostarse todos los días a la misma hora y no demasiado tarde, sobre todo entre semana

Llevar a cabo un mismo ritual todas las noches a la hora de dormir: ponerse el pijama, lavarse los dientes, apagar la luz, cubrirse con la sabana, meditar unos minutos o al menos relajarse, etc. Cada uno establece su propio ritual que debe seguir cada noche igual.

Controlar el lugar donde se duerme, debe ser una habitación sin ruido con una temperatura adecuada, sin ropa de cama que agobie y vistiendo un pijama cómodo.

Realizar una actividad rutinaria antes de ir a dormir y evitar discusiones o estrés antes de la hora de ir a dormir ya que provocarían ansiedad y dificultarían el sueño.

No asociar la camapesadillas con otras actividades: no comer, leer, ver televisión o trabajar en la cama.

Desde mi punto de vista una de las pautas más importantes para evitar la aparición de pesadillas es la resolución de los conflictos cotidianos que son los que ocasionan las pesadillas. Enfrentarse al problema y buscar posibles soluciones fortalece el espíritu y ayuda a dormir mejor.

Pese a que ya he comentado que el origen de las pesadillas y su desaparición están vinculada a la resolución de cuestiones emocionales y a la práctica de una buena higiene del sueño, existen métodos naturales que pueden ayudar a evitar las pesadillas o al menos conciliar mejor el sueño.

Para evitar las pesadillas puedes recurrir a estos métodos naturales:

Infusión de naranja amarga. Ayuda a tener un sueño más profundo y a combatir el insomnio Se debe hervir la cáscara picada de la naranja durante 10 minutos en un vaso de agua y después colarse. Este remedio se toma en forma de té justo antes de dormir para poder conciliar el sueño más rápido.

Infusión de valeriana. La raíz de la valeriana es utilizada como sedante y tranquilizante. Hay que echar media cucharadita de raíz de valeriana y la punta de una cucharadita de nuez moscada rallada en una taza de agua hirviendo. Filtrar y tomar una taza antes de acostarte.

El anís estrellado es un remedio maravilloso para las personas que sufren pesadillas o sueños que les producen inquietud. Se compran 15 ó 20 estrellitas de anís estrellado. Se envuelven en un trocito de tela y se cose o se grapa la tela para que no se salgan. Por las noches se coloca el anís estrellado envuelto en ese trocito de tela debajo de la almohada, y eso produce un sueño placentero y reparador sin tener que hacer otra cosa. Aunque todavía no haya una explicación científica sobre este remedio, se sabe que el anís es bueno para el sistema nervioso, por lo que puede funcionar como aromaterapia.

 

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