Sueños conscientes

sueños conscientes

Los sueños conscientes, también llamados sueños lúcidos, son aquellos en los que la persona que sueña es consciente de que está soñando. Este fenómeno que en muchas ocasiones de produce espontáneamente se puede inducir, es decir, puede trabajarse para desarrollar la habilidad de tener sueños conscientes y de esa manera influir en el resultado del sueño sin despertar.

Los sueños conscientes o lúcidos se producen en un estado intermedio entre el sueño, donde la consciencia casi se desconecta, y la vigilia, donde está a pleno funcionamiento. Y tienen lugar durante la fase REM, que es en la que se producen las ensoñaciones.

En 1975, Alan Worsey y Stephen LaBerge experimentaron con los sueños conscientes a fin de establecer si realmente existían y si se podían provocar. Durante sus experimentos ambos fueron capaces de comunicarse con el mundo real mientras dormían mediante señales previamente acordadas (como mover los ojos de una manera determinada o respirar más rápido). De este modo demostraron que era posible actuar conscientemente mientras dormimos.

No hay que confundir los sueños conscientes con los sueños inducidos. Un sueño inducido es el sueño con un tema específico, creado a voluntad para un fin; y en el que no está predispuesta la conciencia, es decir se es un poco consciente pero no como en un sueño lúcido en el que el nivel de alerta y comprensión es idéntico al del estado de vigilia.

Para que un sueño sea considerado lúcido debe cumplir los siguientes criterios:

sueños conscientes– El soñante debe saber que está soñando.

– Debe ser libre de hacer lo que quiera.

– Puede usar su inteligencia como si estuviera despierto.

– Sus cinco sentidos deben percibir los estímulos igual que en la vigilia.

– Tiene los mismos recuerdos que cuando está despierto.

– Puede recordar claramente el sueño una vez ha despertado.

– Mientras está dormido puede interpretar el sueño en el que se encuentra.

¿Para qué sirven los sueños conscientes?

Este tipo de sueños puede utilizarse para un sinfín de objetivos. Por ejemplo, sirven para crear y jugar con fantasías imposibles en el estado de vigilia, como volar o relacionarse con criaturas fantásticas. También pueden utilizarse para conocerse a uno mismo, explorar el subconsciente y superar los miedos.

Además, provocar este tipo de sueños artificialmente podría ayudar a tratar trastornos tan frecuentes como la depresión, la ansiedad o el trastorno de estrés postraumático según afirma la Dra. Jessica Payne, del Departamento de Psicología, Memoria, Estrés y Sueño de la Universidad de Notre Dame (Indiana). Las pesadillas recurrentes que se producen en estos trastornos, podrían modificarse a voluntad si las personas afectadas fueran conscientes de que están soñando, y podrían cambiar el final por otro menos traumático.

Crear escenarios puede utilizarse para ensayar situaciones que en la vigilia producen temor. Por ejemplo se puede crear una situación en la que se deba lidiar con un jefe de carácter difícil.

El primer paso para poder dominar los sueños conscientes pasa por recordar lo que se ha soñado. De esta manera se entrena la mente para más tarde pueda interactuar dentro del sueño. Otra manera de entrenar la mente es intensificando el tiempo de sueño por ejemplo durmiendo la siesta, se aumenta así el tiempo en que se está en la fase REM del sueño que es cuando se producen las ensoñaciones.

sueños conscientesEl siguiente paso para estimular la aparición de sueños lúcidos, una vez se recuerda el sueño, es intentar saber si estás soñando o despierto. Hay que hacer un chequeo de la realidad para ser consciente de que se está verdaderamente en un sueño o bien se continúa despierto. Para ello se pueden llevar a cabo diferentes acciones, por ejemplo, el soñante debe intentar mirarse las manos. No se conoce bien el motivo pero en un sueño, cuando una persona se mira las manos ve cosas extrañas. Dedos extra, dedos de menos, mutaciones, no tener manos, etc. Otra prueba sería saltar. Si se salta en un sueño, la gravedad probablemente se comportará extrañamente, será como saltar en la luna, o simplemente el soñante empezará a surcar los cielos.

En tercer lugar, hay que prepararse mentalmente para entrar desarrollar el sueño lúcido, para ello es necesario concentrarse y si es posible practicar un poco de yoga o recitar algunos mantras justo antes de dormir.

El último paso consiste en ser capaz de entrar consciente al sueño, es lo que se conoce como desdoblamiento. Para ello hay que concentrarse en el sonido interno del oído derecho o bien usar alguna de las frecuencias que estimulan el desdoblamiento consciente, es lo que se conoce como sonoterapia astral.

Siguiendo estos pasos puede llegarse a desarrollar un sueño consciente que como ya hemos comentado puede ser de gran ayuda.