Técnicas de relajación

técnicas de relajación

Es muy importante, debido al ritmo de vida actual, encontrar un momento de paz y sosiego que nos permita desconectar de los problemas diarios y reducir la tensión física o mental. Para ello es recomendable utilizar alguna técnica de relajación ya que estas técnicas ayudan a alcanzar un estado de calma y a reducir los niveles de estrés, ansiedad o ira.

No se puede escapar de la sobrecarga de estímulos estresantes que nos acechan a diario, lo que sí podemos hacer, es aprender a contrarrestar sus efectos, mediante la práctica diaria de alguna de las muchas técnicas de relajación que existen en la actualidad. La relajación de la tensión muscular, el descenso de la presión arterial y una disminución del ritmo cardíaco y de la frecuencia respiratoria son algunos de sus beneficios en la salud.

La relajación es lo opuesto a la reacción natural que se provoca en el cuerpo cuando estamos tensos. Con ella, el corazón late más despacio, la respiración se vuelve más lenta, baja la presión sanguínea y se calma la tensión de los músculos. A su vez, la relajación profunda de los músculos reduce la tensión del cuerpo y también la ansiedad mental.

Las técnicas de relajación tienen un efecto de recuperación para el organismo, permitiendo que los sistemas respiratorio, circulatorio, y digestivo, funcionen de forma adecuada. Aprender a relajarse, a través de alguna de las muchas técnicas de relajación que existen, es aprender a desarrollar una habilidad, y por ello es necesario un cierto compromiso para adquirir la técnica. Los beneficios de la relajación no se notan de forma inmediata, se requiere de una práctica constante y metódica para después de un tiempo empezar a ver resultados.técnicas de relajacion

Existen muchas técnicas de relajación que van de lo sencillo a lo complejo; la técnica a elegir, está en función del resultado que desea obtener. Habrá técnicas que serán las idóneas, mientras que otras pueden no aportarnos nada o que incluso se produzca el llamado efecto paradójico de la relajación.

Principales técnicas de relajación

Las técnicas de relajación existentes son muy diferentes entre sí. Así, algunos de los métodos de relajación pueden ser efectuados por el propio individuo pero otros requieren la ayuda de otra persona o, incluso, de un profesional; no todos incorporan ejercicio físico y algunos requieren un estado de quietud.

Ciertos métodos pueden efectuarse mientras se realizan otras actividades, por ejemplo, la autosugestión y el rezo. También se ha demostrado que la escucha de ciertos géneros musicales, como la música new age y la música clásica, pueden mejorar la relajación mental y el bienestar personal.

Entre las técnicas más sencillas de relajación, encontramos la relajación a través de la música, caminar, o ver un vídeo de paisajes hermosos. Otras  técnicas sencillas y que no necesitan ni equipamiento especial ni ayuda externa serían la meditación, el yoga, el entrenamiento autógeno, la respiración diafragmática y la relajación progresiva de Jacobson.

Necesitan de la colaboración de un profesional las técnicas del Prāṇāyāma, el masaje, la acupuntura, la reflexoterapia, el Rebirthing y el Biofeedback.

Entre las técnicas de relajación que incluyen ejercicio físico destacan, además del ya mencionado yoga, el Tai Chi, el Chi Kung o el Bodywork.

Stécnicas de relajacioni queremos practicar alguna de las técnicas de relajación que existen, lo más importante es saber por qué lo hacemos. Hacerlo porque sí, porque lo hacen los demás, por moda o porque creemos que va a funcionar como una poción mágica, lo único que va a suponer es una pérdida de tiempo y quedarnos con la idea de que la relajación no sirve para nada.

Para que una técnica de relajación sea efectiva hay que practicar bastante y no arrojar la toalla tras los primeros intentos sin que parezca que se haya mejorado. Es frecuente que en los inicios de la práctica aparezca lo que se conoce con el nombre de efecto paradójico, es decir, que al practicar nuestra técnica de relajación, en vez de conseguir el efecto deseado, se produzca el efecto contrario, es decir, que nos pongamos más nerviosos o tensos.

Pese a que muchas técnicas de relajación no requieren de equipamiento especial, lo cierto es que es muy recomendable que se realicen en una habitación con poco ruido y poca luz, preferiblemente en una postura de decúbito supino (boca arriba) sobre una colchoneta o directamente sobre el suelo. Sin embargo, algunos de los ejercicios pueden hacerse sentado y en condiciones de ruido y luminosidad variables.

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