Videncia ¿habilidad, don o engaño?

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Puede que alguna vez hayas sentido la tentación de saber lo que te depara el futuro. O tal vez ante un problema de difícil solución has querido conocer lo que sucedería al tomar un camino y no otro. La videncia o clarividencia podría ayudarte en uno de esos casos puesto que los videntes pueden prever acontecimientos que aún no han sucedido. Un vidente puede  ayudarte a entender hechos del pasado y del presente. Pero también orientarte para enfrentarte a lo que sucederá en el futuro.

Para muchas personas la videncia es simplemente un timo para obtener beneficio a costa de las creencias de los demás. Pero lo cierto es que quienes tienen este don sufren más de lo que disfrutan. No es que no haya timadores que dicen ser videntes para aprovecharse de la gente. Los hay, pero no todos los videntes son estafadores que actúan de mala fe. Muchos de ellos están convencidos de que poseen un sexto sentido que les ayuda a ver el futuro y a aconsejar los cambios necesarios para evitar problemas futuros

Muchos expertos consideran que todos nacemos con el don de la videncia pero que el entorno y la educación nos hace olvidar este don. Esta clase de videncia se conoce como videncia  natural o videncia pura. Para estos estudiosos, todos nacemos con dotes para la clarividencia y los conservamos hasta los cinco años más o menos que es el momento en que se dejan de tener amigos imaginarios y de creer en seres mágicos. Después de ese tiempo si el don no se estimula, se acaba perdiendo. Aunque no para todo el mundo es un don, para muchos la videncia es una habilidad psíquica que se puede perfeccionar con práctica y  tiempo.  Y es que debe ser entrenada para interpretar lo que se percibe con mayor claridad.

También existen estudiosos del tema que creen que no todo el mundo nace con el don de la videncia sino que este puede adquirirse a través de algunas experiencias extremas como una enfermedad grave o accidente,  caer en estado de coma, o la apertura de la energía kundalini. También existe la posibilidad de despertar tu poder de videncia a través de estimulantes químicos o psicodélicos, Pero no es nada recomendable hacerlo pues los efectos secundarios pueden ser terribles.

La videncia es la capacidad de ver lo que acontecerá o lo que ya pasó a través de una visión interna. No a través de los ojos si no del espíritu.  Debido a esto algunos profesionales médicos creen que los videntes simplemente están sufriendo alucinaciones producidas por algún trastorno mental. La cuestión es que los mensajes que recibe el vidente sobre lo que ocurrirá suelen acercarse bastante a lo que acaba ocurriendo y eso la ciencia no lo puede explicar.videncia

Un vidente es capaz de captar fenómenos que no están al alcance del resto de los mortales. Y además suele sentir el deseo de ayudar a través de sus visiones. Y esto es así porque los videntes son personas muy empáticas. Es decir que saben conectar muy bien con los demás, ponerse en su lugar. Saber qué sienten y, por tanto, cómo orientarles para que su vida sea más feliz. La videncia posee un alto grado de intuición. Todos somos intuitivos tanto con el pasado como con el futuro. Gracias a la intuición somos capaces de generar ideas. Pero un vidente es capaz de combinar la intuición con el dominio y comprensión de los mensajes que recibe.

Clases de videncia

No todos los videntes reciben sus visiones de la misma forma. Algunos ven una imagen en su mente durante unos segundos como un flash. Otros oyen una voz y otros, ambas cosas. Algunas visiones vienen precedidas de un pitido o de un leve dolor de cabeza. Yo diría que cada vidente tiene una forma especial de percibir sus premoniciones. También es habitual que el vidente utilice una técnica mixta. Es decir se apoye en alguna mancia para concretar mejor lo que percibe a través de la videncia. Es frecuente que un vidente puro se apoye en el uso del tarot o de la voz para que sus visiones sean más claras y sus predicciones más precisas.

Se consideran clases de videncia la telepatía, la videncia táctil o psicométrica, la videncia criptoscópica, la precognición y la retrocognición.  Los videntes no suelen poseer los tres tipos a la vez. Algunos son telépatas, otros tienen retrocogniciones, otros solo premoniciones etc.

La precognición o videncia precognitiva es la habilidad para visualizar acontecimientos que aún no han ocurrido. Mientras que la videncia psicométrica o táctil es la que se basa en la percepción de sensaciones y visiones a través de un objeto. La videncia criptoscópica produce visiones más allá de lo físico que atraviesan estructuras y superficies que lo impedirían normalmente. Y la videncia sensorial es la que usa del oído o la vista para tener visiones del pasado, presente o futuro.

VidenciaLa videncia pura o natural es la que se recibe en el nacimiento, es considerada una clase de videncia involuntaria ya que el vidente no puede controlar sus visiones. Algunas veces  los videntes puros o naturales no son capaces de desarrollar del todo su don por lo que deben practicar y estudiar para mejorar y controlar sus dotes.

Cómo reconocer a un vidente real

Existen muchos videntes que desean poner su don a disposición de los demás y hacer de la videncia su medio de vida. Pero también existe muchísima gente que sólo finge ser vidente para aprovecharse de las desgracias ajenas. Voy a intentar darte algunas pistas para poder diferenciar a los videntes reales de los farsantes.

A un vidente honesto no le importa reconocer que no es infalible. Sabe que las visiones a veces son poco claras y difíciles de interpretar por lo que es posible que a veces se equivoque ¿y quién no? Además suelen pensar que su capacidad o don es una gracia recibida demostrando así su humildad. Se sentirán orgullosos de su don pero no presumirán de él. Ser vanidoso no significa que sean poco honestos pero es una pista más. Aunque dediquen se vida profesional a la videncia, nunca te exigirán precios desorbitados por sus servicios, llegando a usar su don gratuitamente en algunas ocasiones.

Para evitar sorpresas es mejor que no te fíes de un vidente que no tenga su negocio registrado. Tienes que poder encontrarlo cuando lo necesites, que no desaparezca de un día para otro. Hay videntes que no tienen local, que atienden en la calle o por Internet pero suelen ser conocidos y fáciles de localizar. Y sobre todo desconfía de quien en nombre de la videncia pura se ponga en contacto contigo para avisarte de una desgracia futura contra la que te puede proteger a través de caros rituales.

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